Saúl "Canelo" Álvarez se prepara para su tan esperado regreso al cuadrilátero el próximo sábado 31 de octubre en Riad, Arabia Saudita, donde enfrentará a Cristian Mbilli en busca del campeonato supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Este combate marca un punto de inflexión en la carrera del mexicano, quien busca reafirmar su dominio en las 168 libras tras su derrota ante Terence Crawford y una actuación poco convincente ante William Scull en mayo de 2025."Boxeo, nada me debes"En medio de las especulaciones sobre el futuro del pugilista, su histórico entrenador, José "Chepo" Reynoso, quien ha acompañado a Canelo junto a Eddy Reynoso desde el inicio de su trayectoria, ofreció una reflexión contundente sobre esta etapa final. Tras 21 años como profesional, Chepo aseguró que el jalisciense ya no tiene nada que demostrarle al mundo ni a sus rivales."Él ya hizo una historia grande", afirmó Reynoso, quien también destacó el desgaste físico y mental que implican los campamentos de entrenamiento, las sesiones de sparring y la preparación previa, señalando que "las peleas a veces es lo más fácil". Legado, salud y planes de retiroLejos de mostrar desgaste, Reynoso resaltó la impresionante condición de Canelo. "Tiene su mente muy, muy limpia, no lo han golpeado, no nada. Jamás en la vida ha tentado la lona", declaró el entrenador, quien citó al poeta Amado Nervo para describir el posible cierre de esta etapa: "Vida, nada me debes, vida, estamos en paz. Boxeo, nada me debes, boxeo, estamos en paz".A sus 35 años, y con un récord envidiable de 63 triunfos, 3 derrotas y 2 empates, Canelo ha silenciado los rumores de un retiro inminente. El multicampeón de cuatro divisiones ha comentado que prevé colgar los guantes alrededor de los 37 años, lo que le dejaría un margen de aproximadamente cuatro peleas profesionales más para cerrar su carrera con la satisfacción del deber cumplido y una fortuna que, en palabras de Chepo, "a lo mejor nadie se ha imaginado". La cita en Riad no solo será una prueba de su vigencia deportiva, sino el primer paso hacia el epílogo de una de las carreras más grandes en la historia del boxeo mexicano.