La remera mexicana Kenia Vanessa Lechuga Alanís ya ha vuelto a la Pista Olímpica de Remo y Canotaje Virgilio Uribe, en Cuemanco, con una meta clara y ambiciosa: competir en la categoría de peso abierto y asegurar su clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.A solo un mes de conquistar la medalla de oro en el Campeonato Mundial de Remo de Ámsterdam 2026, la deportista de 32 años celebra el resultado más importante de su trayectoria, convirtiéndose en la primera mexicana en ganar una presea dorada individual en esta disciplina a nivel mundial, sumándose a la plata obtenida en Belgrado 2023 y un bronce previo.Un cambio de mentalidad y nuevas metasLechuga atribuye su reciente éxito a un cambio fundamental en su enfoque: la confianza. "Llevo muchos años trabajando muy duro, pero este año pude confiar más en el trabajo que he hecho... llegar a competir con esa convicción de que lo puedes conseguir, es lo que ha hecho la diferencia", señaló en entrevista con la CONADE. Esta mentalidad la impulsa a dar el siguiente paso: subir a la categoría de peso abierto, que es la que se disputa en los Juegos Olímpicos. A pesar de que en el pasado recibió comentarios sobre las dificultades para aumentar de peso debido a su estatura, la neoleonesa está decidida a ganar masa muscular para enfrentar este nuevo desafío en los próximos Mundiales y Copas del Mundo.Respaldo institucional de primer nivelPara alcanzar este objetivo, la campeona mundial cuenta con un apoyo integral. Lechuga destacó el respaldo total de la CONADE, que le ha proporcionado campamentos, becas y material deportivo de vanguardia, incluyendo un nuevo bote, remos, una máquina de remo y una bicicleta. A esto se suma el invaluable respaldo médico de la Secretaría de Marina, lo que le permite entrenar con la tranquilidad de tener todas las herramientas necesarias para dar su "cien por ciento".Un mensaje a las nuevas generacionesCon 20 años en el deporte y tres participaciones olímpicas previas (Río 2016, Tokio 2020 y París 2024), Lechuga se ha consolidado como un referente del remo nacional. Aprovechó la ocasión para enviar un mensaje a las niñas y jóvenes deportistas, invitándolas a disfrutar el proceso con pasión y creatividad: "No todo tiene que ser tan cuadrado como llegar, calentar, competir y punto. Es hacer las cosas con amor, con pasión, es lo que te lleva al final a conseguir una meta". Con el oro mundial ya en su palmarés, Kenia Lechuga inicia un nuevo capítulo, demostrando que su mejor momento en el remo sigue en construcción y que su rumbo está firmemente trazado hacia Los Ángeles 2028.