El recambio generacional de la Selección Mexicana bajo la conducción de Rafael Márquez comienza a mostrar sus primeros frutos, y uno de los jugadores que más ha aprovechado esta nueva etapa es el zaguero y mediocampista Diego Campillo. El joven elemento de Chivas no solo ha sumado minutos de rodaje, sino que se ha convertido en una voz clave para analizar la apertura del proceso hacia nuevos talentos.Apertura al talento joven y competencia internaTras su participación en el reciente duelo de la Fecha FIFA ante Perú, donde ingresó desde el banquillo para afianzar el sistema defensivo, Campillo expresó su optimismo respecto a la metodología del cuerpo técnico. Para el futbolista, la llegada de Márquez envía un mensaje claro a la Liga MX: los llamados ya no están reservados para un grupo cerrado de nombres.“El profe quiere ver mucha gente nueva y creo que lo demostró con los chavos que entran. Habrá oportunidades reales, no siempre llamarán a los mismos. La competencia interna es muy fuerte y eso beneficia al grupo”, destacó el defensor. Campillo celebró de manera particular la integración de jóvenes de la cantera rojiblanca como Santiago Sandoval y Hugo Camberos, quienes tuvieron sus primeros minutos con la Selección Mayor, demostrando que el seguimiento al talento nacional es constante y transparente.El interés del Olympiacos y el futuro europeoEl impacto de las actuaciones de Campillo ha trascendido las fronteras nacionales, reactivando el interés de clubes del futbol europeo. Desde Grecia, trascendió que el Olympiacos de la Superliga helénica ha puesto nuevamente su mirada en el mercado de Chivas con la intención de estructurar un fichaje para las próximas ventanas de transferencias.El gigante de El Pireo ya dio un primer paso al incorporar en el mercado estival al delantero mexicano Armando “Hormiga” González, y la directiva helena buscaría repetir la fórmula al sondear las condiciones contractuales de Campillo. De concretarse el traspaso, el defensor volvería a compartir vestidor con la “Hormiga”, esta vez en competiciones continentales.Este escenario representa un reto para la directiva rojiblanca, ya que el vínculo de Campillo con el Guadalajara vence a finales de 2026, lo que obligaría al club a negociar un traspaso formal en el mercado de invierno o buscar una renovación relámpago para evitar que el jugador salga libre.Un punto de inflexión en su carreraLa vitrina que le otorga el nuevo proceso con Rafael Márquez se ha convertido en el catalizador ideal para que visores internacionales evalúen sus coberturas defensivas, su polivalencia para desempeñarse como central o mediocentro, y su salida limpia con el balón.Con la competencia apretada en la zona baja de la Selección Mexicana, Campillo sabe que mantenerse en la consideración del técnico dependerá de la regularidad que muestre jornada a jornada. Sin embargo, su mensaje ha quedado claro: las puertas del Tri están abiertas para quienes rindan al máximo nivel, rompiendo inercias del pasado y permitiendo que nuevas figuras reclamen un sitio protagónico con la camiseta nacional.