El protagonista de esta historia, Natanael Cano, reconocido por sus polémicos corridos tumbados, se presentó en el Palenque de Aguascalientes. Durante su actuación, y luego de interpretar "Pacas de billetes", canción que, según algunos, hace referencia al número 701 asociado a Joaquín "El Chapo" Guzmán, la situación se tensó.
La petición del público por escuchar "Cuerno azulado", otro de sus populares corridos bélicos, no cayó en buenos oídos (o mejor dicho, en buenos amplificadores). "Esa se la piden al gobierno", respondió Cano, anticipando lo que estaba por suceder.
El momento crucial llegó con la interpretación de "De la codeina". De repente, el sonido del palenque fue cortado. Sin inmutarse, Natanael Cano continuó cantando con su propio equipo de audio, un detalle que añadió aún más leña al fuego de la controversia.
Al concluir la canción, el cantante abandonó el escenario sin despedirse. Esta acción, lejos de pasar desapercibida, desató una ola de reacciones en redes sociales.
Mientras algunos fans mostraron su apoyo con comentarios como: "Como si el no cantar fuera la solución al crimen" y "Deberían de encerrar a los verdaderos criminales", otros consideraron que los artistas deben apegarse a las recomendaciones gubernamentales, expresando opiniones como: "Esta es una oportunidad para los cantantes regionales de variar su contenido" y "Eso es lo que se debe de hacer y no enaltecer el crimen organizado!"
Hasta el momento, Natanael Cano no ha realizado ninguna declaración pública sobre el incidente. El silencio, sin embargo, no ha impedido que la historia siga generando debate y análisis en todo México.