Lo que comenzó como una rutina de cuidados dermatológicos tradicionales se transformó en un viaje de autoconocimiento. "Descubrí que la piel no es solo lo que se ve, sino un reflejo de cómo tratamos nuestro cuerpo y mente", compartió la modelo en una entrevista exclusiva. Sus cambios fueron radicales:
Pero la historia de Lina va más allá de lo médico. Mientras algunos cuestionaban su identidad cultural con hashtags virales, ella respondió con acciones: profundizó su trabajo en comunidades cubanas y convirtió su padecimiento en una bandera de visibilidad. 2% de los latinoamericanos tienen psoriasis, según la Fundación Mexicana para la Dermatología, pero muchos lo ocultan por estigma.
Su preparador físico, René Collado, reveló un dato sorprendente: "Logró ganar masa muscular con una dieta antiinflamatoria estricta. Eso rompe todos los mitos de que este tipo de regímenes afectan el rendimiento". La prueba está en sus recientes apariciones, donde su seguridad desdibuja los cánones tradicionales de belleza.
Ahora, con el escenario de Miss Universo en el horizonte, Lina no solo compite por una corona. Lleva consigo un mensaje: que las imperfecciones, cuando se abrazan con honestidad, pueden convertirse en la mejor versión de la perfección.