"Archie y Lilibet tienen solo 6 y 4 años. Por suerte aún no usan redes sociales, pero sabemos que ese día llegará", confesó Meghan ante el auditorio de Manhattan, con esa mezcla de vulnerabilidad y firmeza que la caracteriza. No era un discurso cualquiera: cada palabra sonaba a advertencia para padres en la era digital.
Detrás del glamour de los trajes negros coordinados y las sonrisas ante las cámaras, los duques de Sussex revelaron datos alarmantes:
La ironía no pasó desapercibida. Mientras recibían este reconocimiento, trascendía que Chad había cortado relaciones con African Parks, organización vinculada al príncipe, acusándola de actitudes "indelicadas y faltas de respeto" hacia el gobierno. Un contrapunto incómodo que la prensa no dejó escapar.
Entre aplausos y flashes, los Sussex demostraron una vez más que saben convertir cualquier alfombra roja en tribuna. Su mensaje quedó claro: la batalla por la infancia en internet apenas comienza, y no piensan quedarse de brazos cruzados.