Mon Laferte lanza Femme Fatale y silencia todo: este no es un álbum, es una despedida

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La habitación olía a café frío, cuadernos repletos de garabatos y el eco de una voz que ya no quería cantar. Mon Laferte pasó semanas sin hablar con nadie, solo con los acordes que no salían bien, las tomas que borraba antes de terminarlas, y ese silencio pesado que viene cuando el arte te pide más de lo que puedes dar