El otro protagonista de esta historia, la actriz, Angelina Jolie, con una trayectoria que abarca desde el drama hasta la acción, ha afirmado que las comunicaciones que se le piden están protegidas bajo el privilegio abogado-cliente. Sin embargo, los abogados del actor sostienen que esta defensa se utiliza para ocultar información esencial y exigen que la producción de los documentos sea obligatoria.
La disputa se remonta a una serie de acuerdos previos donde se mencionó que el reparto de la propiedad familiar en Los Ángeles, así como el control completo de la finca en Francia, había sido transferido al actor, Brad Pitt, sin compensación económica. Según declaraciones de la actriz, la transferencia se efectuó con la intención de mitigar los tensiones surgidas tras el proceso de divorcio.
El secretario judicial de la corte publicó una copia de los escritos, donde se detalla que la actriz ha mantenido el acceso a la propiedad familiar, aunque afirma que la familia y sus hijos no han vuelto a pisar el lugar debido a los recuerdos dolorosos asociados con la separación.
Mientras tanto, la audiencia sigue observando cómo se desarrollará el proceso, con la expectativa de que la resolución pueda influir en la dinámica de las disputas civiles de alto perfil y en la percepción pública de las figuras involucradas.
