El actor de 31 años, Pete Davidson, ha recorrido un camino que comenzó en la infancia con la fascinación por los monólogos de stand‑up. Su madre, Amy Waters Davidson, le regaló el clásico “Delirious” de 1983 cuando él tenía apenas cinco años, y desde entonces el humor ha sido su refugio y su combustible.
La fuerza de ese vínculo se vio reforzada cuando ambos se integraron a la legendaria Saturday Night Live en sus primeros años de carrera. Davidson, a los 20 años, se unió al elenco en 2014 y permaneció ocho temporadas, mientras que el veterano de 64 años, Eddie Murphy, se incorporó a la misma serie a los 19 años y dejó una marca imborrable durante cinco años entre 1980 y 1984.
Más allá de la pantalla, la amistad que surgió entre ambos se ha fortalecido a través de experiencias personales de pérdida y resiliencia. Ambos perdieron a sus padres cuando eran jóvenes, un hecho que, según Davidson, los condujo de manera natural hacia la comedia como forma de procesar el dolor y conectar con el público.
En una entrevista exclusiva con People, Davidson reveló que considera a Murphy “el G.O.A.T.”, resaltando su influencia no solo como artista, sino también como mentor. “El consejo que recibo de él es invaluable; él entiende exactamente lo que atravieso”, confesó. “Es un privilegio contar con alguien que ha recorrido un camino similar y que, sin duda, posee un talento infinitamente superior al mío.”
La colaboración más reciente entre ambos se materializó en la película “The Pickup”, una comedia de acción que sigue a dos conductores de camiones blindados perseguidos por criminales. Davidson describió la experiencia como “una locura” y expresó que, de haberlo sabido de niño, no podría haber imaginado la magnitud de la aventura.
El intercambio entre ambos, además de ser una mezcla de humor y consejo, se ha vuelto una fuente de inspiración para sus seguidores. La presencia de Murphy en programas como “The Jennifer Hudson Show” y la aparición de Davidson en “The Tonight Show” con Jimmy Fallon demuestran la versatilidad y el alcance que ambos han logrado en el entretenimiento.
Mientras los dos continúan explorando nuevas facetas de sus carreras, la amistad que se forjó en los escenarios de SNL sigue siendo un testimonio de cómo la risa puede unir a personas de distintas generaciones, creando un legado que trasciende el tiempo y el género.