Recientemente, la escena culinaria se vio enriquecida por la visita de la reconocida artista catalana Rosalía, quien llegó al país con la intención de lanzar su próximo álbum LUX el próximo 7 de noviembre. La cantante, que ya cuenta con una trayectoria que mezcla ritmos urbanos y raíces culturales, aprovechó su estancia para sumergirse de lleno en la oferta gastronómica local.
Uno de los puntos de encuentro que marcó su recorrido fue la emblemática cadena La Casa de Toño, donde degustó clásicos como el pozole, las enchiladas y el agua de horchata. En una entrevista reveló que estos platillos le recordaron sus primeras visitas a México, donde la diversidad culinaria la cautivó de inmediato.
La curiosidad de la artista no se limitó a los sabores salados; Rosalía también probó dulces tradicionales como el pulparindo, famoso por su dulce de guayaba, y la rockaleta, un helado de frutas cubierto de azúcar. Sus experiencias gustativas fueron compartidas en sus redes sociales, donde mostró imágenes de los postres y generó un revuelo entre sus seguidores.
El evento de promoción del álbum incluyó una exclusiva reunión con fans y creadores de contenido, donde la cantante presentó los sencillos antes de su lanzamiento oficial. La mezcla de su música con el vibrante ambiente gastronómico mexicano refuerza el vínculo entre la escena musical global y la identidad cultural del país.
El día de hoy, cuando la ciudad sigue celebrando su herencia culinaria, la presencia de Rosalía sigue siendo recordada como un momento de convergencia entre arte y sabor, mostrando que la música y la gastronomía pueden dialogar de forma tan profunda como el mismo territorio mexicano.