Ignacia Fernández, de 27 años y representante de la comuna de Las Condes, decidió desmarcarse de la norma. Con la presencia de su vestimenta de gala, se dirigió al escenario no solo como modelo, sino como vocalista de la banda chilena de death metal progresivo Decessus. Su elección musical fue una pieza de su propio repertorio, en la cual desplegó la técnica de voz gutural que caracteriza al género, generando una sensación de sorpresa tanto en los jurados como en el público presente.
La actuación de Fernández se percibió como una declaración de identidad: una fusión entre la gracia y el rigor del concurso de belleza y la intensidad cruda del metal. “La televisión se presta para que te hagan memes y se burlen de ti. La canción que yo canté es de mi banda, es mi trabajo, mi vida”, explicó en una entrevista con las Últimas Noticias, revelando la mezcla de nerviosismo y determinación que la acompañó durante el espectáculo.
Decessus, formada en 2020 por Fernández y sus colegas músicos de Santiago, ha ganado notoriedad en la escena underground y ha compartido escenario con bandas internacionales como Insomnium y Jinjer. La banda, que mezcla influencias de Gojira, Arch Enemy y Jinjer, ha presentado su primer EP de estudio en formato independiente, incorporando letras en inglés y español que exploran temas oscuros y existenciales.
Con esta audaz presentación, Fernández logró avanzar entre las semifinalistas y se ha incluido entre las 20 candidatas que competirán en la final del concurso, programada para el próximo domingo 9 de noviembre. Su participación marca un hito en la historia del certamen, demostrando que la belleza puede coexistir con la pasión por un género musical que, a menudo, se percibe como antitético a la estética tradicional.
