Los documentos recién filtrados revelan que Angelina Jolie, en una serie de correos de mayo de 2021, confesó que el peso de la contienda legal con Brad Pitt le estaba provocando malestar físico, describiendo la ansiedad que le “está enfermando”. En la misma cadena, la actriz menciona a su hermano James Haven y critica la falta de reconocimiento financiero en la relación familiar. A la fecha, la disputa gira en torno a la venta de la bodega Château Miraval, la cual ambos, como co-propietarios, habían adquirido en 2014.
Pitt, por su parte, ha presentado una demanda que exige 35 millones de dólares en daños y perjuicios, alegando que la venta de su participación en la viña se realizó sin su consentimiento y en violación de un acuerdo de exclusividad. La defensa de Jolie, respaldada por el abogado Paul Murphy, sostiene que la demanda es una “campaña de intimidación” y que la actriz ha sido víctima de un “guerra vengativa” a su costa. Los tribunales de Los Ángeles han ordenado la producción de correos electrónicos de Jolie, aunque su equipo alegó privilegio abogado-cliente para negarse a entregarlos.
La batalla legal se ha vuelto aún más compleja con la inclusión de una demanda de 33 mil dólares por gastos legales que Jolie busca que el tribunal imponga a Pitt. La audiencia está programada para el 17 de diciembre, cuando ambos deberán presentarse ante el juez y defender sus posiciones. El caso no solo involucra a la pareja, sino también a sus seis hijos, quienes fueron parte de la unión en la bodega que marcó su matrimonio.
Mientras los tribunales se preparan para el próximo encuentro, la comunidad cinematográfica y los seguidores de ambos artistas observan con atención, conscientes de que los hechos que se desvelen podrían redefinir el legado de una de las parejas más emblemáticas de la era moderna del cine.
