El 1 de noviembre, la Casa Dragones se transformó en un espacio íntimo donde la cantante recibió a un selecto grupo de invitados para dialogar sobre la inspiración y el proceso detrás de esta bebida. La velada culminó con una cena preparada por la reconocida chef Daniela Soto‑Innes, quien mezcló sabores mexicanos tradicionales con un toque contemporáneo.
Al día siguiente, el ambiente cambió cuando Karol G se trasladó al bar Sala de Despecho, donde, entre risas y momentos de complicidad, interpretó clásicos de RBD, Selena y Ana Gabriel antes de brindar con su público al ritmo de “200 Copas”.
La celebración alcanzó su punto máximo con una gala de Día de Muertos en la misma Casa Dragones, donde la artista, rodeada de familiares, amigos y celebridades, rendió homenaje a la tradición mexicana con altares floridos, velas y música que resonó hasta el amanecer.
El proyecto no solo fue una fiesta, sino también una colaboración con Berta González Nieves, la primera mujer maestra tequilera, quien contribuyó a garantizar que cada detalle del destilado refleje la autenticidad y la calidad que Karol G espera de sus fans.
“Es mi responsabilidad, porque tengo una conexión con mis fans, ellos saben cuando algo no es honesto y ellos entenderán todo”, explicó la cantante. “Ser parte de cada detalle es asegurarme de que lo que sale al mercado represente al 100 % quién soy”.
Para Karol G, el fin de semana en San Miguel de Allende no fue solo un lanzamiento, sino una oportunidad para reconectar con sus raíces latinas, honrar las tradiciones mexicanas y compartir con el mundo una nueva faceta de su creatividad, mientras mantiene la fe que la sostiene en cada paso de su trayectoria.
