Sin embargo, detrás de la alfombra roja se está gestando una conversación que ha hecho de las redes sociales un punto focal de atención: la acusación de Millie Bobby Brown contra su compañero de reparto, David Harbour. Según informes preliminares, Brown habría presentado una queja formal por acoso y bullying, alegando que la experiencia se había producido durante el rodaje de la temporada final, en 2024.
La denuncia, que según fuentes internas de la producción incluyó “páginas y páginas de acusaciones”, motivó una investigación oficial llevada a cabo por Netflix. La compañía, que ha adoptado políticas de cero tolerancia ante cualquier forma de hostilidad laboral, aseguró que el proceso fue exhaustivo y que se incluyó la participación de un representante personal de Brown durante la filmación de los episodios finales.
En el momento de la entrevista con The Hollywood Reporter, el productor ejecutivo Shawn Levy abordó el tema con la franqueza típica de su estilo. Levy señaló que las noticias que circulan “han sido ampliamente inexactas” y que la percepción pública se ha visto afectada por un “ruido” considerable. “Nuestro equipo y elenco son como una familia, y tratamos a cada persona con respeto. Eso ha sido siempre la base”, afirmó.
Levy también explicó su responsabilidad de crear un ambiente de trabajo saludable: “El trabajo es crear un lugar donde todos se sientan cómodos y seguros. Eso es lo que hacemos y en lo que nos sentimos orgullosos”. La declaración del productor fue recibida con una mezcla de alivio y escepticismo, mientras la industria continúa observando el desarrollo de la situación.
A pesar de la controversia, Brown y Harbour presentaron una imagen de unidad durante la ceremonia. Se los vio abrazándose y sonriendo en el paso‑and‑repeat, lo que algunos analistas interpretan como un intento de desahogar las tensiones públicas. Un experto en lenguaje corporal calificó su interacción como “excesiva” pero concluyó que “no hubo signos de tensión evidente”.
Hasta la fecha, Harbour no ha hecho comentarios públicos sobre las acusaciones, y las agencias de ambos artistas aún no han respondido a las solicitudes de información. La comunidad de la industria y los fanáticos siguen atentos al curso que tomará la investigación y las eventualidades que puedan surgir.
