Recientemente, la actriz y cantante Ninel Conde, quien quedó en el radar tras su participación en La Casa de los Famosos México 2025, volvió a ser protagonista de una polémica. Durante una sesión en vivo, un seguidor le preguntó su opinión sobre la representante venezolana al concurso de belleza internacional. Con el entusiasmo habitual, la artista comenzó a hablar de una “fregona” con “sangre tabasqueña” y, sin percatarse, confuso los nombres de las candidatas.
El error se produjo cuando Ninel Conde refería la “Miss Venezuela” Stephany Abasali, quien fue coronada el 5 de diciembre de 2024 como representante de su país rumbo a Miss Universo 2025. Al mismo tiempo, la cantante estaba al tanto de la reciente controversia protagonizada por la mexicana Fátima Bosch, quien recibió un llamado peyorativo del director regional Nawat Itsaragrisil durante el certamen. La confusión de la artista provocó un aluvión de comentarios y memes que criticaron su torpeza y coincidieron con su historial de “errores” públicos, como la confusión de “tsunami” con “surimi” años atrás.
El episodio también recordó a los seguidores el enfrentamiento de Ninel con el actor Alexis Ayala en el reality, donde defendió a su compañera Elaine Haro tras una discusión que incluyó acusaciones de violencia de género. Este contexto alimentó la reacción de la comunidad, que dividió opiniones entre quienes la culparon de exageración y otros que la defendieron, señalando el comportamiento de su contraparte.
Al instante, la audiencia vio cómo la confusión generó un torrente de burlas y comparaciones entre la “Miss Venezuela” y la mexicana Fátima Bosch, destacando la sensibilidad de los fanáticos ante la precisión de los nombres en los concursos internacionales. La reacción del público, a su vez, subrayó la rapidez con la que una sola frase puede desencadenar un debate virial en el entorno digital.
Mientras la polémica sigue circulando en las plataformas, la comunidad de seguidores continúa analizando cada detalle del intercambio, evidenciando la estrecha relación entre la fama, la interacción en tiempo real y la responsabilidad mediática que recae sobre los influencers y figuras públicas en la era del streaming.
