Nuevos documentos judiciales revelados esta semana añaden un nuevo capítulo a la creciente controversia legal entre Blake Lively y el director Justin Baldoni, vinculada a supuestos comportamientos inapropiados durante la filmación de su última película.
Según los registros, en abril de 2025, en un apartamento de Nueva York, Ryan Reynolds habría confrontado directamente a Baldoni tras enterarse de que este habría hecho comentarios sobre el peso de su esposa, Blake Lively. Las declaraciones, descritas en los documentos como posibles actos de body-shaming, habrían desatado un tenso intercambio entre ambos.
El informe judicial indica que Taylor Swift y Hugh Jackman se encontraban presentes durante el altercado y han sido identificados como posibles testigos en el caso. Ambos podrían aportar declaraciones clave en el juicio previsto para marzo de 2026.
La demanda original fue presentada por Lively en diciembre de 2024, en la que acusa a Baldoni de acoso sexual, intimidación y abuso de poder durante la producción. Baldoni ha negado categóricamente las acusaciones y, en respuesta, presentó una contrademanda por difamación y extorsión, alegando que Lively y su equipo habrían “orquestado” una campaña para dañar su reputación. No obstante, dicha contrademanda fue desestimada por un juez en 2025.
En su defensa, Baldoni ha argumentado que ciertas interacciones citadas por Lively fueron sacadas de contexto. En particular, menciona que preguntas relacionadas con el peso de la actriz —formuladas en el marco de una escena que implicaba un levantamiento físico— fueron malinterpretadas y posteriormente editadas o eliminadas del material final.
Según la versión presentada por la parte de Lively, durante la confrontación en Nueva York, Baldoni habría quedado “emocionalmente paralizado”, ofreciendo disculpas y mostrando un evidente malestar emocional.
Mientras el caso avanza hacia el juicio, la atención se centra no solo en las acusaciones centrales, sino también en el testimonio de las personas que presenciaron los hechos. La presencia de figuras de alto perfil como Swift y Jackman subraya la magnitud del asunto, que ha trascendido los círculos del entretenimiento para convertirse en un foco de debate sobre el trato hacia las mujeres en la industria cinematográfica.