Cuando la música se detuvo un instante, el público se sumergió en un silencio reverente. Fue entonces cuando Dua Lipa, con su característico estilo que fusiona pop moderno con toques de soul, se acercó al escenario y comenzó a cantar “Bésame Mucho”, la emblemática balada compuesta por Consuelo Velázquez en 1940.
Esta elección no fue una coincidencia. La cantante británica ha hecho de cada presentación una especie de “carta abierta” a la cultura local, eligiendo siempre una canción que represente la esencia del lugar que visita. En México, “Bésame Mucho” se erige como un ícono que trasciende fronteras, siendo interpretado por artistas de todos los géneros y épocas, desde The Beatles hasta Luis Miguel.
El gesto resonó en las redes sociales, provocando una avalancha de comentarios y reacciones que van desde la nostalgia hasta la admiración por la sensibilidad de la artista al rendir homenaje a una pieza tan arraigada en la identidad mexicana.
¿Qué podría seguir en las próximas fechas del tour? Analizando el patrón de los conciertos anteriores, Dua Lipa ha demostrado una versatilidad que va más allá del pop. En Argentina, sorprendió con “De Música Ligera” de Soda Stereo; en Chile, interpretó “Tu Falta de Querer” de Mon Laferte; en Colombia, eligió la balada “Antología” de Shakira. Es probable que, manteniendo esa lógica, la artista seleccione canciones que abarquen tanto el rock en español como el pop mexicano contemporáneo.
Algunas posibilidades incluyen “Afuera” de Caifanes, “Rayando el Sol” de Maná, “Eres” de Café Tacvba, “Rosa Pastel” de Belanova, “Hasta la Raíz” de Natalia Lafourcade, “Limón y Sal” de Julieta Venegas, o incluso un himno clásico como “Querida” de Juan Gabriel. Cada una de estas opciones encaja con la tradición de la artista de elegir piezas que no solo sean reconocibles, sino también cargadas de significado cultural.
Para cerrar la última fecha, una incursión en el regional mexicano no sería descabellada. Una interpretación de “El Rey” de José Alfredo Jiménez, por ejemplo, podría ofrecer un cierre icónico y resonante para el público.
Así, mientras la noche se desvanecía con la última nota, quedó claro que la gira de Dua Lipa en México no solo fue un espectáculo de música internacional, sino también un homenaje palpable a la rica y diversa herencia musical del país.
