Fue en ese ambiente de tensión cuando un jugador, tras ser elegido por la influencer para recibir un punto clave, reaccionó de forma inesperada. El gesto, que en otras ocasiones se habría interpretado como una simple maniobra de juego, se transformó en una acusación que resonó entre los demás concursantes. El comentario, cargado de descontento, provocó una reacción inmediata que generó un debate dentro de la granja.
Alfredo Adame, quien había permanecido relativamente reservado en las primeras rondas, no tardó en señalar lo que describió como una falta de respeto por parte de Kim Shantal. Durante la discusión, el influencer expresó su decepción por la forma en que Adame manejó la decisión, recordando que su relación, al principio del programa, había sido cordial.
En una frase que quedó grabada en la memoria de los espectadores, Adame recordó un altercado previo entre Kim y otra participante, Manola Díez, y empleó el término “verdulera” para describir su comportamiento. “En uno de tus pleitos de verdulera, con Manola, porque para mí eso es lo que eres, una verdulera”, añadió, antes de lanzar una serie de insultos que incluyeron calificativos como “pinche viejillo pendejo” y “ignorante”. El comentario fue acompañado de la declaración de que la influencer no alcanzaría el “un por ciento” de lo que él representaba.
Para Kim Shantal, la noche se convirtió en un momento de vulnerabilidad. Al explicar su frustración, citó a otros concursantes como Eleazar Gómez y Sergio Mayer Mori, señalando que la presión que siente es palpable y que, según ella, “hay que haber cierta educación dentro de La Granja”. La influencer, al final de la noche, se dejó llevar por la emoción y rompió en llanto, recordando cómo sus compañeros la habían llamado “estúpida” y se habían burlado de su nivel académico y de las oportunidades que percibía como limitadas.
El episodio, que se transmitió en directo, dejó en evidencia la creciente fricción entre los participantes y sugiere que los próximos capítulos del reality podrían reavivar la rivalidad. Mientras la audiencia sigue observando cada movimiento dentro de la granja, la comunidad del programa se divide entre quienes apoyan la honestidad de los concursantes y quienes critican la falta de disciplina que se ha manifestado en la noche.