Entre los más vocales se encuentra Florinda Meza, quien, en la tarde de ayer, apareció en el programa argentino La Mañana de Moria y abordó directamente la polémica.
Durante la entrevista con Moria Casán, la actriz explicó que, según sus propias declaraciones, cada hijo de Roberto Gómez Bolaños recibió casi un millón de dólares en 2006, “a instancia mía”, y que el dinero provenía de los ingresos que ella misma había ahorrado y administrado. “Si hubiera sido una ambiciosa trepadora, los hijos no habrían recibido ese monto”, afirmó.
Meza, que siempre ha mantenido su independencia financiera, subrayó que guardó sus tarjetas y sus ganancias por separado, y que el dinero destinado a la familia se utilizaba exclusivamente para los lazos familiares, no para su propio beneficio.
La actriz también recordó la enfermedad que llevó a la muerte de su esposo. “Roberto no quería… si teníamos una enfermedad seria, le decía que no, porque estábamos sanos. Finalmente, él dejó de trabajar, pero yo seguí produciendo”, mencionó con tono de voz que reflejaba la firmeza de su relato.
En cuanto a la serie, Meza la calificó de “cuento” y aseguró que la producción está llena de mentiras que dañan la memoria y el legado de su difunto esposo. “No es una biografía, es un cuento. No hay nada de cierto en lo que se muestra”, sostuvo.
Al mismo tiempo, el hijo de Chespirito, Roberto Gómez Fernández, se posicionó a favor de su madre. En una publicación reciente en sus redes sociales, el productor criticó la rapidez de la reacción en línea y calificó la conversación como “un instrumento fantástico, pero también diabólico”.
“Las redes sociales han sido inclementes, de manera injusta e ingrata”, afirmó Gómez Fernández, y aclaró que la intención de la serie no era “venganza”, sino una visión de su padre que él y su esposa compartían.