La noticia, confirmada por la agencia de comunicación del artista, dejó consternación entre quienes lo conocieron y entre los miles de fans que siguen su legado.
Robe, nacido en 1962 en Plasencia, fue el alma y la voz de Extremoduro desde su fundación en 1987. Con un estilo que mezclaba la crudeza del rock con letras que hablaban de la vida cotidiana y la rebeldía, la banda se consolidó como una de las más emblemáticas del panorama musical español.
Su carrera, que se extiende por más de tres décadas, incluye 11 álbumes de estudio que han vendido millones, sin depender de las grandes discográficas. Entre sus obras más celebradas se encuentran “Agila” (1996) y “La ley innata” (2008), que consolidaron su reputación como pionero del rock en España.
En sus últimos años, Robe lanzó el proyecto “Robe”, con discos como “Lo que aletea en nuestras cabezas” (2015), “Mayéutica” (2021) y “Se nos lleva el aire” (2023). Cada lanzamiento fue recibido con entusiasmo, mostrando que su creatividad y energía nunca se habían apagado.
La noticia también ha sacudido a la comunidad musical, donde se espera que se anuncie el lugar concreto del homenaje y la hora de despedida. Los seguidores, a través de redes sociales, han compartido recuerdos, fotografías y versos que celebran la vida de un artista que dejó huellas imborrables.
Mientras Plasencia y el resto del país reflexionan sobre la pérdida de un icono, el legado de Robe Iniesta sigue vivo en cada canción, en cada acorde que sigue resonando en los corazones de quienes lo admiraron.