El 11 de diciembre, Belinda estrenó el video oficial de Heterocromía, parte del álbum Indómita. Aunque el clip aún no ha cruzado la cifra de doscientas mil reproducciones, su contenido ha desatado un torrente de análisis detallados en redes sociales. Los fans se sumergen cuadro por cuadro tratando de descifrar si la canción y el video aluden a su supuesta relación con Gonzalo Hevia Baillères, heredero de una de las cadenas departamentales más emblemáticas de México.
En la letra, la artista expresa una fuerte percepción sobre el vínculo que supuestamente compartió con el millonario, y el video parece amplificar ese mensaje a través de símbolos y escenarios que recuerdan a la élite mexicana. En la estética se perciben fondos lujosos, un palacio de hierro y elementos dorados que muchos interpretan como guiños a tiendas departamentales de alto standing.
Los usuarios de X señalaron la posibilidad de que una figura femenina en el clip represente a Teresa Baillères, la suegra de la cantante, sugiriendo que la dinámica mostrada evoca los entornos sociales que ella vivió junto a su ex pareja. Otros ven en la figura masculina un retrato exagerado de un novio dependiente de su madre, caracterizando a la artista como una caricatura emocional que recurre a la madre cada vez que la protagonista enfrenta conflictos.
Entre los comentarios más virales destaca la escena final, cuando la cantautora transforma a varios personajes en gatitos. Muchos han traducido ese giro como una metáfora de “venganza simbólica”, una forma estética y humorística de cerrar esa narrativa dentro del universo de Heterocromía.
Aunque Belinda no ha confirmado explícitamente que la canción esté inspirada en su relación con Hevia Baillères, la especulación continúa, alimentada por los detalles visuales y líricos que los fans siguen desentrañando con cada nueva revelación.