Para lograr la verosimilitud que el público exige, Sweeney y su equipo optaron por escenas de combate sin efectos ni dobles; el boxeo se convirtió en un reto físico y emocional.
Durante una intensa sesión de treinos con la boxeadora olímpica Naomi Graham, cuyo papel en la película es el de Laila Ali, la actriz sufrió una conmoción cerebral. Según reveló Sweeney en una entrevista con The Guardian, la lesión ocurrió después de un golpe de alta intensidad que dejó sangrante la nariz de la actriz, aunque ella mantuvo su actitud de profesionalismo.
«Cuando te golpeas de verdad, conectas con otra dimensión del personaje», confesó Sweeney. “Era un límite fino entre actuar y pelear. Queríamos que la audiencia sintiera la dureza del golpe, así que no usamos efectos. Me sentí orgullosa de haber asumido ese riesgo.”
La preparación de Sweeney para el papel fue rigurosa: acumuló casi 16 kilos de peso mediante suplementos de proteína y sesiones diarias en el ring con expertos. También entrenó con boxeadores de élite y se sometió a sesiones de sparring con la propia Christy Martin, quien le enseñó el estilo y la técnica que marcarían la película.
El biopic, dirigido por Lisa Azuelos y estrenado el 7 de noviembre de 2025 en cines de EE. UU., ha sido galardonado por su crudeza y fue un éxito de taquilla, generando 12.5 millones de dólares en su apertura. A pesar de su desempeño crítico y comercial, la película fue pasada por alto en las nominaciones de los Golden Globes.
Para Sweeney, este proyecto representa una evolución en su carrera, que ya incluye reconocimientos por su versatilidad en series como Euphoria y The White Lotus. La actuación física que entregó en Christy resalta su capacidad de sumergirse en el personaje, demostrando que el cine también puede ser un deporte de alto riesgo cuando la autenticidad es la protagonista.