La policía declaró el hallazgo en la zona, y el representante de la icónica personalidad, Gregg Edwards, confirmó la noticia a través del New York Post. Hasta el momento, el forense que llevará a cabo la autopsia aún no ha indicado la causa exacta, aunque las autoridades no sospechan ningún hecho ilícito.
Greene, originario de Montclair, Nueva Jersey, y nacida en octubre de 1965, se consolidó a finales de los años 90 como uno de los villanos más intensos en la cultura cinematográfica. Su interpretación de Zed en Pulp Fiction (1994), obra maestra de Quentin Tarantino, le ganó reconocimiento inmediato, mientras que el papel de Dorian Tyrell en La Máscara (1994) añadió una dimensión más humana a su repertorio.
Los últimos años de su carrera estuvieron cargados de proyectos independientes y episodios televisivos en los que retomó su apodo de antagonista y también sus raíces de policía corrupto. Se sabe que en enero 2024 estaba programado para filmar un thriller, Mascota, al lado de Mickey Rourke, una colaboración que promete revelar una faceta más introspectiva del actor.
La música que de por sí resonó durante la noche del hallazgo, en un sonido que superó las 24 horas, fue la primera señal que alertó de que algo andaba mal en el departamento, según informó el New York Daily News. A principios de la semana, Edwards reportó haber tenido contacto con Greene, quien estaba en proceso de preparación para su nuevo papel, lo cual genera una mezcla de intriga y pérdida entre sus seguidores.
Con más de 40 producciones, su trayectoria cruzó caminos con directores de renombre como Oliver Stone y Guy Ritchie. Mientras que su legado permanece en los cines de culto y la crítica especializada, el vacío que deja en la comunidad artística de Nueva York se vuelve palpable.
El próximo proyecto de Greene, “Mascota”, ahora se cierne sin su presencia, cambiando la dinámica de la producción que espera contar una historia donde la sombra del antagonista se mezcla con la fragilidad humana.