El fenómeno mundial Bad Bunny ha pasado de las listas de popularidad a los tribunales de Puerto Rico. Una demanda por 16 millones de dólares ha sido interpuesta contra Benito Antonio Martínez Ocasio y su disquera, Rimas Entertainment LLC, por el uso presuntamente ilegal de una grabación de voz que se ha vuelto icónica en su repertorio: la frase “Mira puñeta, no me quiten el perreo”.
La demandante, Tainaly Y. Serrano Rivera, sostiene que su voz fue utilizada sin consentimiento, sin crédito y sin compensación económica en múltiples plataformas, conciertos y productos promocionales.El origen del conflicto: un mensaje de WhatsApp
De acuerdo con el documento judicial presentado el pasado 5 de enero, la historia comenzó cuando el productor Roberto J. Rosado, alias "La Paciencia", pidió a Serrano Rivera que grabara la mencionada frase. Ella envió el audio a través de WhatsApp, pero alega que nunca autorizó su explotación comercial.
Lo que parecía una colaboración informal terminó integrándose en piezas clave de la discografía del artista:
La defensa de Serrano Rivera argumenta que la magnitud del daño es proporcional al éxito masivo de las canciones. Para ponerlo en perspectiva, las cifras al momento de la demanda son contundentes: