Después de años de mantener su vida personal lejos de los medios, Jennifer Garner compartió sus sentimientos sobre uno de los momentos más difíciles de su vida: el divorcio de Ben Affleck. En una entrevista con Marie Claire UK, la actriz abrió su corazón sobre lo que significó realmente este proceso, más allá de los titulares y especulaciones.
Garner explicó que lo más complicado no fue la exposición pública, sino aceptar el fin de la familia que conocía. “Lo verdaderamente difícil fue aceptar que una familia dejaba de existir tal como la conocía”, comentó, refiriéndose a los diez años de matrimonio que compartió con Affleck. La intérprete destacó que la pérdida del ‘nosotros’ incluía no solo el romance, sino también una amistad y una sociedad construida con el tiempo.
La actriz reconoció que superar el duelo requirió apoyo cercano de amigos y familiares, así como espacio para procesar la experiencia. También abordó cómo ha cambiado su papel como madre, destacando la importancia de permitir que sus hijos, ahora adolescentes y adultos jóvenes, crezcan con autonomía y aprendan a tomar decisiones confiando en ellas. “No me sirve de nada escuchar chismes sobre mí ni sobre nadie más, mucho menos sobre mis hijos, así que no lo hago”, explicó.
A pesar de la separación en 2018, Garner y Affleck han logrado mantener una relación cordial y respetuosa, centrada en el bienestar de sus tres hijos. Ambos actores han convertido su vínculo en un ejemplo de madurez emocional, transformando la ruptura en una sólida relación de co-parentalidad. Affleck, por su parte, ha reconocido públicamente el papel fundamental de Garner en su vida, considerándola clave para su estabilidad personal y familiar.
Esta dinámica ha permitido que ambos continúen con sus vidas de manera independiente, sin conflictos públicos y con respeto mutuo, priorizando siempre el bienestar de su familia.