Lo que comenzó como una de las separaciones más estables de Hollywood ha concluido oficialmente en los tribunales. Este enero de 2026, Nicole Kidman y Keith Urban han formalizado su divorcio, poniendo fin a casi dos décadas de matrimonio. Aunque la ruptura se anunció en septiembre de 2025 bajo el concepto de "diferencias irreconciliables", el camino hacia el acuerdo final estuvo marcado por una intensa disputa legal.La batalla por la custodia: 306 días para Nicole
El punto más crítico de la negociación fue el bienestar de sus hijas, Sunday Rose (17) y Faith (15). Fuentes cercanas a la actriz revelan que el proceso fue "extremadamente estresante", debido a la firme postura de ambos padres.
Finalmente, el acuerdo favoreció la estabilidad residencial solicitada por Kidman:
Además de la custodia, la expareja dividió un impresionante portafolio inmobiliario valorado en decenas de millones de dólares. El reparto se diseñó para garantizar la independencia financiera de ambos:
A pesar de la fricción inicial, allegados a los artistas describen el resultado final como un arreglo equitativo. El pacto elimina cualquier obligación económica cruzada en el mantenimiento de las casas, permitiendo que ambos sigan con sus exitosas carreras de forma totalmente independiente.
Con la firma de estos documentos, se cierra uno de los capítulos más largos de la crónica social contemporánea, priorizando, ante todo, la transición hacia la adultez de sus dos hijas.