Bruce Springsteen nunca ha sido de los que se quedan callados, y este fin de semana, "The Boss" dejó claro que su guitarra sigue siendo un arma política. Durante una aparición sorpresa en el festival Light of Day en Red Bank, Nueva Jersey, el autor de Born in the U.S.A. lanzó un ataque frontal contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la administración de Donald Trump.
El detonante de su indignación fue la reciente violencia en Mineápolis, donde la tensión entre ciudadanos y fuerzas federales ha llegado a un punto de quiebre. Springsteen, retomando el tono desafiante del alcalde de dicha ciudad, exigió que el ICE se retire "de una p*ta vez", denunciando la presencia de agentes enmascarados y fuertemente armados en entornos urbanos.Justicia para Renee Good
El momento más emotivo de la noche ocurrió cuando Springsteen dedicó su clásico The Promised Land a Renee Good, una mujer de 37 años que perdió la vida el pasado 7 de enero. Good murió tras ser baleada por un agente del ICE durante una protesta en Mineápolis.
Aunque las autoridades alegan defensa propia, la versión oficial ha sido puesta en duda:
Para Springsteen, estos eventos no son incidentes aislados, sino síntomas de una crisis democrática profunda. "Estados Unidos atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia moderna", advirtió el músico, señalando que los valores fundamentales del país están bajo un asedio sin precedentes.
La situación en Minnesota se complica legalmente, ya que las autoridades estatales han interpuesto demandas contra el gobierno federal por la agresividad de estos operativos. Mientras tanto, el silencio de Donald Trump ante estas declaraciones contrasta con sus ataques pasados hacia el músico, a quien ha insultado públicamente en giras anteriores por sus posturas críticas.