A veces, el cuerpo lanza señales que el éxito no permite escuchar. Para Gloria Trevi, esa advertencia llegó hace un par de meses en forma de un silencio muscular inesperado. La artista de 56 años confesó recientemente que enfrentó un episodio de parálisis facial que decidió vivir en privado hasta sentirse lista para compartirlo.
Todo ocurrió tras una racha de trabajo frenético. "Venía de una serie de conciertos, grabé tres videos y luego tuve otro show", relató Trevi con la sinceridad que la caracteriza. El agotamiento físico, sumado a una persistente infección de oído y un fuerte impacto emocional, fueron el detonante. Según explicó, la combinación provocó que su sangre "se disparara", tensando los músculos de su rostro hasta que la sonrisa comenzó a desdibujarse.
Afortunadamente, el cuadro fue leve. Aunque notó que su expresión se desviaba, su recuperación ha sido rápida y casi total. Hoy, utiliza su experiencia como un recordatorio para sus seguidores sobre la importancia de atender las alertas de salud antes de que el cansancio pase factura.Entre trámites y milagros familiares
Más allá de su salud, la intérprete de Pelo Suelto aprovechó para aclarar la situación de la Fundación Ana Dalay. Aunque la organización atraviesa un bache administrativo debido a problemas con el papeleo, la misión no se detiene. Trevi sigue visitando prisiones y entregando ayuda directa a mujeres y niños, manteniendo vivo el nombre de su hija a través de la solidaridad.
La charla también tocó fibras sensibles al recordar a su madre, doña Gloria Ruiz. Trevi destacó una coincidencia que para ella roza lo espiritual: la liberación de su madre ocurrió un 10 de octubre, el mismo día en que habría nacido su hija Ana Dalay. Para la cantante, estos hilos del destino son los que le dan fuerzas para seguir transformando sus momentos más oscuros en luz para los demás.