En la industria del cine, el talento no siempre es el único factor decisivo. Recientemente, en el podcast Happy Sad Confused, Jennifer Lawrence reabrió una herida de su carrera al recordar cómo estuvo a punto de protagonizar la aclamada cinta Once Upon a Time in Hollywood (2019). Según la actriz, la razón por la que no obtuvo el papel de la icónica Sharon Tate fue una mezcla de presión en redes sociales y estándares estéticos implacables.
Lawrence confesó que, aunque Quentin Tarantino la tuvo en el radar para el proyecto, se generó un debate tóxico en internet donde se cuestionaba si era "lo suficientemente bonita" para representar a la fallecida actriz, considerada un símbolo de elegancia en los años 60.El golpe final: La opinión de Debra Tate
Si bien las críticas en redes sociales fueron un factor, fue la voz de la familia de Sharon Tate la que terminó por cerrar la puerta. Debra Tate, hermana de la actriz asesinada, fue brutalmente honesta en una entrevista que ha vuelto a cobrar relevancia:
Una relación "casi" constante con Tarantino
Este no fue el único desencuentro profesional entre la actriz de Los Juegos del Hambre y el director. La historia de Lawrence con Tarantino está llena de "casi":