Mientras el nombre de los Beckham vuelve a ser tendencia por las recientes declaraciones de su hijo Brooklyn, el documental de Victoria Beckham en Netflix se posiciona como el retrato más humano de la ex Spice Girl. Lejos de la imagen fría que suele proyectar, la serie de tres episodios dirigida por Nadia Hallgren revela a una mujer que ha tenido que reinventarse entre el escrutinio mediático y sus propias batallas internas.Uno de los puntos más crudos de la producción es la confesión de Victoria sobre los trastornos alimenticios que padeció en su juventud. La diseñadora admite que ocultó esta situación incluso a su familia, señalando la habilidad que desarrolló para fingir normalidad mientras sufría en silencio. Esta vulnerabilidad muestra una faceta desconocida de quien hoy es considerada un referente de estilo global.El documental no solo celebra su éxito, sino que expone la crisis financiera de su firma. Victoria relata cómo su empresa llegó a acumular pérdidas de millones de libras, obligándola a depender del respaldo económico de su esposo, David Beckham, para evitar el colapso.
Los mayores retos de su carrera: