El mundo del rock está de luto. Francis Buchholz, bajista fundamental en la historia de Scorpions, falleció el pasado jueves a la edad de 71 años. La noticia fue confirmada por su familia este viernes, detallando que el artista partió en paz y rodeado de sus seres queridos tras batallar en silencio contra el cáncer.
Nacido en Hannover en 1954, Buchholz no siempre tuvo claro que su destino sería el estrellato; de hecho, alternaba su pasión por las cuerdas con estudios de ingeniería. Sin embargo, su unión con Scorpions en 1973 marcó el inicio de una de las etapas más brillantes del género.
Desde su debut en el álbum Fly to the Rainbow (1974), Francis aportó un sonido sólido y melódico que se convirtió en la columna vertebral de la banda durante casi dos décadas. Su bajo resuena en los discos más emblemáticos del grupo, incluyendo:
Aunque dejó la formación en 1992 por motivos personales y diferencias administrativas, su huella permaneció intacta. Años después, regresó a los escenarios junto a Michael Schenker en su proyecto Temple of Rock.
Sus excompañeros de banda —Klaus Meine, Rudolf Schenker y Matthias Jabs— compartieron un emotivo mensaje en redes sociales para despedir a su "viejo amigo".
"Su legado con la banda perdurará por siempre. Siempre recordaremos los buenos momentos que compartimos juntos", expresaron los integrantes de Scorpions, enviando sus condolencias a su esposa Hella y a toda su familia.
Con su partida, el hard rock pierde a uno de sus arquitectos sonoros más respetados, un músico que supo transformar la técnica en leyenda.