En el marco del 30 aniversario de "Ventaneando", Pati Chapoy conmovió a la audiencia al recordar el episodio más oscuro y tenso de su trayectoria: el intento de Televisa por encarcelarla en 1997. Entre lágrimas, la titular del programa relató cómo una batalla por derechos de autor se convirtió en una cacería mediática que incluyó patrullas, helicópteros y un refugio forzado en su propio hogar.
Todo comenzó cuando la televisora de San Ángel demandó a Chapoy por utilizar fragmentos de su contenido para realizar críticas y análisis en la entonces joven señal de TV Azteca. Lo que Televisa veía como una violación a la propiedad intelectual, Chapoy y su equipo lo defendieron como un ejercicio de crítica periodística.
La situación llegó a un punto crítico cuando se giró una orden de arresto contra la conductora. Chapoy tuvo que salir discretamente de la televisora para ocultarse en su casa, mientras reporteros y policías rodeaban su domicilio. "Tan delicada fue la situación que el procurador de la época le pidió a Ricardo Salinas Pliego que me encarcelaran dos o tres días para calmar a Televisa", reveló la periodista.
Ante la negativa de Salinas Pliego de entregar a su colaboradora, TV Azteca desplegó un operativo digno de película, utilizando un helicóptero para trasladar a Chapoy desde su fraccionamiento hasta el estudio, evitando así su detención.
Este litigio, que duró tres años, no solo evitó la prisión para Pati, sino que cambió las reglas del juego en México al derivar en la Ley de Crestomatía. Esta normativa permite el uso de fragmentos protegidos por derechos de autor siempre que tengan fines informativos, didácticos o de análisis, garantizando que ninguna empresa pueda censurar la crítica de su competencia mediante el uso de imágenes.
Desde su primera emisión el 22 de enero de 1996, "Ventaneando" ha redefinido la crónica de espectáculos en México. Chapoy, visiblemente emocionada, enfatizó que nunca pensó en abandonar su profesión a pesar del miedo. "Tenemos que defender la libertad de expresión", afirmó con la voz quebrada. Hoy, el programa se mantiene como el más longevo del género, habiéndose adaptado a la era digital con éxito y manteniendo su esencia de panel de discusión que lo convirtió en un referente nacional.