Tras permanecer varios días bajo observación médica, la icónica Verónica Castro ha decidido abandonar el hospital para continuar su tratamiento de manera privada. La actriz, famosa mundialmente por producciones como Los ricos también lloran, confesó que, aunque su estado es estable, lidia con dolores crónicos que en ocasiones le impiden realizar sus actividades cotidianas.
El origen de sus padecimientos se remonta a hace más de dos décadas, durante la gran final del reality Big Brother. En aquella ocasión, la conductora sufrió una caída desde el lomo de un elefante, un incidente que le provocó daños severos en la columna y las cervicales.
"El neurocirujano me explica que es un tema neurálgico; todo está conectado desde la cabeza hasta las cervicales", detalló la actriz en entrevista para Ventaneando. Según sus palabras, el impacto fue tan fuerte que sus cervicales tuvieron que ser intervenidas y, al día de hoy, el dolor en un brazo y una pierna sigue siendo su mayor desafío.
La decisión de volver a casa radica en que las terapias físicas que requiere pueden realizarse fuera del entorno hospitalario. En este proceso, su hijo menor, Michel, ha sido su principal apoyo y cuidador.
Respecto a su hijo mayor, Cristian Castro, la actriz justificó su ausencia física debido a sus compromisos profesionales: "Está preparando su nuevo disco y tiene una gira que incluye el Auditorio Nacional", comentó con serenidad, asegurando que pronto se reunirán.
Pese a que la recuperación se vislumbra lenta, "La Vero" se mantiene optimista y con la fortaleza necesaria para superar esta crisis de salud que la ha mantenido alejada de los reflectores en las últimas semanas.