Han pasado 18 años desde que Adela Noriega desapareció de la vida pública tras el éxito de Fuego en la sangre (2008). Desde entonces, las teorías sobre su paradero han inundado las redes, pero ha sido su excompañero Alejandro Tommasi quien finalmente ha arrojado luz sobre los motivos detrás de esta ausencia prolongada.
En una reciente entrevista, Tommasi —quien trabajó con ella en El manantial— explicó que la decisión de Adela fue totalmente voluntaria y motivada por dos razones principales:
Tommasi no escatimó en elogios para la actriz que hoy tiene 56 años, calificándola como una profesional impecable y una figura que la cámara "quería de forma especial". Destacó su amabilidad en el set y la discreción con la que siempre manejó su entorno, algo poco común en el mundo del espectáculo.
Con estas declaraciones, se refuerza la versión de que Adela Noriega se encuentra bien y viviendo bajo sus propios términos, desmintiendo rumores trágicos y confirmando que su retiro fue una estrategia para que el público la recordara siempre como la eterna heroína de las telenovelas.