Lo que parecía ser una tregua en la familia Figueroa-Guardia se ha transformado en un nuevo escándalo mediático. Imelda Tuñón, viuda del fallecido Julián Figueroa, reveló detalles perturbadores sobre la dinámica que vivió con el hijo de Maribel Guardia, asegurando que su relación estuvo marcada por episodios de agresiones físicas.
En una entrevista concedida al programa de YouTube de Gustavo Adolfo Infante, Tuñón confesó que padece una secuela permanente en el oído interno, la cual afecta su equilibrio al caminar o levantarse. Según su testimonio, esta lesión fue producto de un ataque físico ocurrido tras un altercado por celos.
Imelda narró un episodio específico en el que, tras una discusión en un establecimiento público, Julián la habría agredido. “Me salí del restaurante, me empezó a insultar, se fue detrás de mí y me atacó”, detalló la joven, quien incluso mostró una fotografía de su rostro con marcas de golpes para respaldar su versión.
A pesar de la gravedad de sus declaraciones, Tuñón intentó matizar sus palabras:
No digo que sea una mala persona, porque era una buena persona, repitió en varias ocasiones durante la charla.
Estas revelaciones no solo cambian la percepción sobre el matrimonio de Figueroa, sino que profundizan la brecha con Maribel Guardia, quien siempre ha defendido la memoria de su hijo. Este nuevo conflicto pone bajo la lupa los problemas internos de una de las familias más queridas del espectáculo, ahora desde una perspectiva de violencia doméstica que permanecía oculta.