La gala de los Premios Grammy, celebrada este domingo en Los Ángeles, no solo fue una fiesta para los oídos, sino un potente megáfono de activismo social. Diversas figuras de la industria aprovecharon la alfombra roja y el escenario principal para manifestar su rechazo a las estrictas medidas aplicadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Desde la llegada de los invitados, quedó claro que la noche tendría un tinte reivindicativo. Estrellas globales como Billie Eilish y Justin Bieber llamaron la atención de las cámaras al portar insignias con el lema "ICE out" (fuera el ICE). A este gesto se sumó el respaldo institucional de Harvey Mason Jr., presidente de la Academia, quien validó la postura de los artistas en apoyo a la comunidad migrante.
El momento más álgido de la ceremonia ocurrió cuando Bad Bunny subió a recoger uno de sus galardones por el álbum Debí tirar más fotos. Con la estatuilla en mano, el puertorriqueño lanzó un mensaje contundente que resonó en todo el mundo:
"ICE, fuera. No somos salvajes ni animales, somos humanos. Es difícil no odiar en estos tiempos, pero el odio es lo que les da poder; debemos luchar con amor y ser distintos", sentenció el artista.
En el plano artístico, la velada destacó por la calidad de las producciones premiadas y el dominio de los sonidos latinos y el rap: