Majo Aguilar se encuentra en una etapa de plenitud y renovación. A seis meses de haber puesto fin a su mediático noviazgo con Gil Cerezo (vocalista de Kinky), la cantante sorprendió a la prensa al confirmar que su corazón ya tiene un nuevo dueño, aunque bajo sus propias reglas de privacidad.
En un reciente encuentro con los medios, la intérprete de música ranchera confesó que está disfrutando de una relación sentimental con una "persona muy linda". Sin embargo, a diferencia de sus romances anteriores, esta vez ha decidido establecer una barrera firme entre su carrera y su intimidad:
Desde aquel anuncio, la hija de Antonio Aguilar Jr. se había mantenido soltera —al menos públicamente—, enfocando todas sus energías en sus lanzamientos musicales y presentaciones.
Con esta nueva postura, Majo Aguilar se une a la tendencia de celebridades que prefieren el "low profile" para sus relaciones afectivas. Al definir su presente como un momento de "renovación", la joven artista deja claro que, aunque ama la cercanía con su público, la paz de su nuevo hogar emocional no está a la venta.