Kelly Osbourne vuelve a estar en el centro de la conversación, pero esta vez no por su estilo punk o su honestidad brutal, sino por un cambio físico que ha encendido las alarmas entre sus seguidores. Durante su reciente aparición en los Premios Grammy 2026, la artista de 41 años lució una figura extremadamente delgada y un rostro notablemente afilado, despertando dudas sobre su estado de salud.
La audiencia no ha tardado en especular si la drástica pérdida de peso se debe al uso de Ozempic, el medicamento de moda en Hollywood para adelgazar. Sin embargo, muchos otros señalan el factor emocional: Kelly todavía atraviesa el duelo por la muerte de su padre, el legendario Ozzy Osbourne, quien falleció en julio de 2025.
La cantante, que participó emocionada en los homenajes al "Príncipe de las Tinieblas" durante la ceremonia, ha confesado públicamente que aún no logra superar esta pérdida, lo que ha llevado a sus fans a preguntarse si su salud se ha visto comprometida por la tristeza.
Desde que saltó a la fama en 2002 con el reality The Osbournes, Kelly ha vivido una montaña rusa pública: