El complejo tablero legal que enfrenta Christian Nodal contra su antigua casa disquera, Universal Music, ha dado un vuelco inesperado. En un movimiento que ha encendido las alarmas en el mundo del espectáculo, los abogados Rodrigo y Pablo Flores Calderón, junto con Daniel Hernández y Edgar Torres, presentaron su renuncia formal para representar al cantante de regional mexicano ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Esta decisión, revelada por el programa Ventaneando, no significa que el equipo jurídico abandone por completo el entorno del artista. De manera estratégica, los litigantes han decidido concentrar sus esfuerzos únicamente en la defensa de los padres del cantante, Cristina Nodal y Jesús Jaime González. Esta maniobra sugiere un ajuste de piezas que busca dividir responsabilidades o agilizar los tiempos en un expediente que se vuelve cada vez más denso.
El conflicto, que escaló hasta la judicialización en septiembre pasado, gira en torno a una acusación delicada: la presunta falsificación y uso de documentos fraudulentos. Según la tesis de la Fiscalía, Nodal y su familia habrían cedido derechos de autor sobre diversas obras para luego, presuntamente, intentar reclamar una propiedad que legalmente ya no les pertenecía. Es un duelo de "titularidades" que pone en juego no solo millones de dólares, sino la reputación del apellido Nodal.
Mientras la FGR ha sido tajante al aclarar que el proceso sigue abierto y que no existe una exoneración penal —pese a las declaraciones optimistas del cantante a las afueras del Reclusorio Oriente en noviembre—, el intérprete se encuentra ahora en una carrera contra el reloj para designar a un nuevo equipo legal. Por ahora, el micrófono de los tribunales permanece en silencio, a la espera de saber quién asumirá la representación de un artista que sostiene que "siempre ha creído en la justicia", mientras su defensa se fragmenta en el momento más crítico.