Lo que parecía ser una noche de apoyo incondicional terminó en un reporte policial para Adán Bañuelos. El reconocido jinete profesional y la supermodelo Bella Hadid protagonizaron un confuso incidente en Texas que ha puesto bajo la lupa no solo su sobriedad, sino también el verdadero estatus de su relación sentimental, la cual se rumoraba había llegado a su fin recientemente.
Todo comenzó durante un control vehicular de rutina destinado a prevenir conductores bajo el influjo del alcohol. Según los informes oficiales, la policía detuvo inicialmente a Bella Hadid, pero la atención se desvió rápidamente hacia Bañuelos, quien la seguía de cerca en su camioneta. El jinete explicó a los oficiales que su intención era cuidar a la modelo, quien había regresado a un bar momentos antes para recuperar su teléfono celular.
Sin embargo, el reporte del oficial encargado fue contundente: al acercarse al vehículo de Bañuelos, notó que este arrastraba las palabras, tenía los ojos inyectados en sangre y un evidente olor a alcohol en el aliento. Ante la sospecha, Adán admitió haber consumido cuatro cervezas durante la jornada. Tras fallar en las pruebas de sobriedad, fue arrestado como medida preventiva para evitar un riesgo mayor en las carreteras texanas.
Mientras Bañuelos era trasladado, su camioneta quedó encendida en el lugar de los hechos, siendo entregada posteriormente a "Isabella Hadid" por petición expresa del detenido. Tras pagar una fianza de 386 dólares, el jinete recuperó su libertad ese mismo día. Aunque los documentos policiales se refirieron a él como "el novio" de la modelo, el silencio de Bella ha dejado en el aire si este encuentro fue un gesto de una expareja protectora o la confirmación de que su noviazgo de dos años sigue en pie.