Lo que comenzó como una batalla legal y mediática por la custodia de su hijo ha cruzado la frontera de lo físico. Este viernes 6 de febrero, Imelda Tuñón encendió las redes sociales al compartir, desde una clínica especializada, un diagnóstico médico que pone en riesgo su carrera: nódulos cordales, lesiones bilaterales e inflamación severa de las cuerdas vocales. La intérprete de regional mexicano no dudó en señalar a los responsables, afirmando que su garganta "explotó" debido a la violencia emocional y al trauma de haber sido separada temporalmente de su hijo hace un año.
El diagnóstico oficial, emitido tras una valoración de voz, vincula directamente la disfonía, el dolor y la fatiga vocal de Imelda con un "problema emocional desde hace un año". Para la cantante, esta es la prueba médica de las secuelas que dejó su enfrentamiento con Maribel Guardia. "Parece que no tienen intenciones de parar hasta que ya no pueda ni trabajar", declaró Tuñón, sugiriendo que el estrés provocado por las investigaciones en su contra y la falta de apoyo económico han deteriorado su herramienta de trabajo más preciada.
El conflicto, que parece no tener fin, tiene sus raíces en una red de acusaciones cruzadas: