La familia de Edith Márquez atraviesa una de las etapas más sombrías y dolorosas de su historia reciente. Este miércoles 4 de febrero de 2026, se confirmó el fallecimiento de Lily Márquez Landa, hermana mayor de la intérprete, quien perdió una batalla de años contra el cáncer de mama. Sin embargo, cuando el duelo apenas comenzaba, la tragedia se duplicó: menos de 24 horas después, el sobrino de la cantante, el modelo y actor José Camar, anunció que su padre también había partido.
José Camar, quien ya había conmovido a las redes sociales con una desgarradora despedida a su madre, utilizó nuevamente sus plataformas para expresar su incredulidad ante lo que calificó como una "terrible pesadilla". Con un mensaje lleno de amor, describió a su padre como su héroe y mayor ejemplo a seguir. "Gracias por ser un padre excepcional y por cuidar de mí siempre", escribió el joven, encontrando un pequeño consuelo en la idea de que sus padres ahora "están festejando juntos allá arriba".
La lucha de Lily Márquez fue pública y valiente. Tras una etapa de remisión en 2019, la enfermedad regresó con metástasis en huesos, médula ósea y cerebro, lo que llevó a la familia a solicitar apoyo a través de una campaña en GoFundMe. A pesar de los esfuerzos médicos y el incondicional apoyo de sus seres queridos, Lily falleció a los 57 años, dejando un legado de fortaleza que la propia Edith Márquez destacó en un video donde se les ve cantando juntas, prometiendo honrar su ausencia en silencio.
Este doble golpe deja a la dinastía Márquez en un estado de shock y profunda unión familiar. Mientras las redes sociales se inundan de condolencias para Edith y su sobrino, la familia se prepara para despedir de manera privada a ambos pilares. El adiós de José Camar a su padre, con la promesa de "ir por una McDonald's en otra vida", resume la mezcla de ternura y vacío que hoy embarga a una de las familias más queridas del espectáculo en México.