La pérdida de Julián Figueroa sigue siendo una herida abierta que, a casi tres años del suceso, se ha visto reavivada por una serie de filtraciones y conflictos familiares. Ante la reciente difusión de materiales que pretenden desacreditar a su exnuera, Imelda Garza Tuñón, Maribel Guardia decidió alzar la voz para frenar la ola de críticas. La protagonista de Lagunilla Mi Barrio calificó como un "abuso" la forma en que algunos medios y sectores de la opinión pública han exhibido la vulnerabilidad de la joven, asegurando que ella no disfruta de estos ataques y que, por el contrario, le preocupa la salud emocional de la madre de su nieto.
En su mensaje, la actriz aprovechó para despejar los rumores sobre una supuesta disputa legal por la custodia del menor. Guardia explicó que su decisión de intervenir hace un año, la cual fue sumamente cuestionada, nació del deseo genuino de proteger al pequeño José Julián y de garantizarle un entorno sano mientras su madre buscaba recuperación. "Nunca quise separarlo de su madre", sentenció Maribel, subrayando que su intención no es quedarse con el niño, sino asegurar que crezca lejos de las polémicas que han perseguido a la familia desde inicios de 2025.
Finalmente, el comunicado cerró con una sentida petición dirigida tanto a la prensa como al público: respetar el descanso de Julián Figueroa. Con un tono de hartazgo ante las constantes calumnias, la esposa de Marco Chacón pidió permitir que la memoria de su hijo permanezca en paz, ya que él no puede defenderse de las versiones que circulan. Maribel reiteró su total disposición para llegar a acuerdos cordiales con Imelda que beneficien al menor, reafirmando que el amor por su nieto es el motor que guía sus acciones en medio de esta crisis familiar.