La tensión política y las opiniones divididas sobre el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl parecen no haber afectado el entusiasmo de los organizadores y patrocinadores. En un gesto de respaldo absoluto, Tim Cook utilizó sus redes sociales para compartir una fotografía junto a Bad Bunny a pocas horas de la gran final deportiva. Con una selfie que rápidamente superó los dos millones de visualizaciones, el CEO de Apple no solo mostró su cercanía con el ídolo del género urbano, sino que también reafirmó el compromiso de Apple Music con la visión artística del cantante, ignorando los cuestionamientos provenientes incluso de figuras de la esfera política estadounidense.
Desde el entorno corporativo de la manzana, la postura ha sido de defensa y reconocimiento hacia la trayectoria del intérprete boricua. La empresa ha destacado públicamente la capacidad de Bad Bunny para redefinir la cultura pop contemporánea y globalizar los sonidos del Caribe sin renunciar a su idioma ni a su identidad. Según los directivos de la plataforma musical, el vínculo con el artista no es una apuesta reciente, sino una relación consolidada desde sus inicios, cuando fue identificado como una pieza clave para el catálogo de la plataforma.
Este respaldo oficial busca centrar la atención en el impacto cultural del show, presentando al músico como una figura transformadora que ha logrado conectar con audiencias masivas bajo sus propios términos. La presencia de Cook junto al "Conejo Malo" funciona como un cierre de filas institucional frente a las críticas, asegurando que el espectáculo de esta noche sea uno de los eventos más esperados y discutidos de la temporada, marcando un hito en la colaboración entre la tecnología y el entretenimiento musical de vanguardia.