Durante su participación en el podcast "Somos brutalmente honestas", la cantante Erika Zaba abrió su corazón para relatar uno de los episodios más amargos de su pasado sentimental. A los 16 años, mientras formaba parte de La Onda Vaselina, la intérprete mantenía una relación que se extendería por más de una década; sin embargo, la estabilidad del noviazgo se rompió una noche de gira en León. Impulsada por una corazonada que no la dejaba tranquila, decidió viajar de madrugada a la Ciudad de México para presentarse sin previo aviso en una reunión que su pareja organizaba en su casa.
La escena que encontró al llegar confirmó sus sospechas de la manera más cruda: su novio estaba abrazado a otra mujer que, además, vestía una de las prendas de él. El impacto emocional para Zaba no solo provino del engaño amoroso, sino de la complicidad de sus amistades, quienes presenciaban la situación con total naturalidad. Según recordó la artista, el silencio y la frialdad de los asistentes al ser descubiertos le rompieron el corazón, llevándola a reflexionar años después sobre el error de haber perdonado y prolongado un vínculo que ya estaba fracturado por la deslealtad.
Afortunadamente, aquel trago amargo quedó atrás y hoy la realidad de la cantante es opuesta. Desde 2017, Erika Zaba disfruta de un matrimonio sólido con el empresario Francisco Oliveros, con quien ha formado una familia tras conocerse en 2015. Esta estabilidad actual le permite mirar hacia atrás con madurez y compartir sus vivencias como una lección sobre la importancia de confiar en los instintos propios y establecer límites saludables en las relaciones de pareja.