Lo que pretendía ser un gesto de apoyo a la cultura latina se convirtió en un nuevo campo de batalla digital para Karla Sofía Gascón. Tras publicar una fotografía en Instagram junto a Bad Bunny para celebrar su éxito en el Super Bowl LX, la protagonista de Emilia Pérez fue blanco de duros cuestionamientos por parte del público mexicano. Los internautas no tardaron en rescatar antiguos mensajes de la actriz en los que utilizaba términos despectivos hacia diversos colectivos, incluyendo ataques directos a críticos mexicanos y comentarios ofensivos sobre la comunidad musulmana y afroamericana.
La controversia no es nueva, pero ha cobrado fuerza debido al contraste entre su reciente etiqueta de "#latinpower" y sus tuits de años anteriores (2020-2021), donde llegó a referirse a sus detractores en México como "gatos". Estas filtraciones ya habían tenido consecuencias graves en su carrera a principios de 2025, cuando Netflix decidió limitarla en la campaña hacia los Premios Óscar tras el resurgimiento de frases donde calificaba al islam como un "foco de infección" o utilizaba epítetos racistas para referirse a figuras como George Floyd.
A pesar de que Gascón emitió un comunicado de disculpa alegando que, como mujer trans, entiende el dolor de la discriminación, la audiencia mexicana mantiene una postura escéptica. Muchos usuarios consideran que su reciente interés por resaltar el "orgullo latino" es una estrategia de relaciones públicas para limpiar su imagen tras el escándalo que frenó su ascenso en la temporada de premios. Por ahora, la actriz se encuentra nuevamente en el centro del debate sobre la responsabilidad de las figuras públicas respecto a sus huellas digitales y la coherencia de sus discursos sociales.