La tregua entre los exintegrantes de OV7 ha llegado a su fin. Mariana Ochoa confirmó que ya se encuentra en manos de abogados para proceder legalmente contra Ari Borovoy y su empresa, Bobo Producciones. El conflicto estalló tras la aparición de carteles promocionales para el evento "90’s Pop Tour: El Antro", programado para el 28 de febrero, donde se anuncia la participación de Ari, Kalimba, M’Balia y Erika bajo el nombre de "OV7" y "Ex-OV7". Según Ochoa, el uso de la marca es un ilícito y un engaño al público, ya que el nombre es propiedad registrada de los siete integrantes originales y cualquier uso comercial requiere una decisión unánime que no ha ocurrido.
"OV7 son siete integrantes y no hay siete en la presentación que están anunciando", declaró tajante la cantante en entrevista para Ventaneando. Mariana insistió en que el distanciamiento, que se agudizó tras la separación definitiva del grupo en 2023, ha llegado a un punto irreversible debido a la falta de comunicación y humildad por parte de Borovoy. La intérprete aseguró que no busca atacar, sino defender lo que es justo, y advirtió que posee documentos que podrían salir a la luz si la situación escala, señalando que el productor tiene "más que perder" en esta disputa legal y pública.
Por su parte, Ari Borovoy ha revelado recientemente que existía un contrato de confidencialidad que prohibía a los miembros hablar negativamente entre sí durante cinco años, cláusula que ya ha expirado. Aunque Ari afirmó haber evitado denuncias previas contra Mariana por respeto a sus familias, la tensión económica y las auditorías internas del pasado parecen ser la raíz de una ruptura que hoy se dirime en los juzgados. Con bandos claramente definidos dentro de la agrupación, el futuro de la marca "OV7" pende de un hilo legal que podría impedir que el nombre vuelva a utilizarse sin el consenso de los siete dueños.