Bad Bunny ha consolidado su estatus como fenómeno global tras una semana de éxitos sin precedentes que incluyeron la obtención del Grammy a mejor álbum y una ovacionada presentación en el Super Bowl. El espectáculo de apenas 13 minutos, que funcionó como un tributo a la identidad latinoamericana, no solo batió récords de audiencia televisiva, sino que provocó un repunte masivo en el consumo de su catálogo musical. Este impacto se ha sentido con especial fuerza en los mercados de México y Estados Unidos, reafirmando al "Conejo Malo" como el líder indiscutible de la música en español actualmente.
Las métricas de Spotify revelan que el interés por su discografía creció un 160% a nivel global, con el tema "Yo perreo sola" posicionándose como el favorito de los usuarios tras el evento deportivo. En territorio estadounidense, el fenómeno fue aún más drástico: a pesar de las opiniones divididas en redes sociales, las reproducciones se dispararon un 470%, logrando que el reggaetonero acaparara los primeros seis puestos de las listas de popularidad en ese país. Este dominio digital demuestra que su participación en la final de la NFL fue el catalizador perfecto para expandir su alcance a nuevos oyentes.
El éxito del puertorriqueño también se reflejó en las listas de ventas y popularidad tradicionales, logrando que temas como “Debí tirar más fotos” regresaran con fuerza al Top 10 del Billboard Hot 100. Más allá de los números, la presencia de Benito Martínez en el escenario más grande del deporte estadounidense ha dejado hitos memorables, como la integración de historias reales durante su show, que han mantenido la conversación activa en plataformas digitales. Con estos resultados, el artista cierra uno de los capítulos más brillantes de su trayectoria profesional, marcando un antes y un después para el género urbano.