En una reciente charla con Yordi Rosado, Daniela Luján reveló haber atravesado un cuadro de depresión funcional, una condición en la que el paciente cumple con todas sus obligaciones externas mientras lidia internamente con un vacío emocional profundo. La protagonista de "Las Envinadas" relató que el momento de mayor alarma ocurrió durante una jornada laboral, cuando el agotamiento extremo la llevó a considerar el suicidio como una vía de escape. Según explicó, fue un pensamiento sobre el futuro de su mascota lo que le devolvió la lucidez necesaria para detectar que algo andaba mal y aceptar que necesitaba intervención profesional inmediata.
Acompañada por su entonces pareja, la intérprete acudió con una especialista para validar su sentir y descartar que sus síntomas fueran una simple exageración. Luján describió que, tras someterse a diversos exámenes, comenzó un tratamiento con antidepresivos que calificó como una experiencia transformadora para su salud mental. Durante más de un año, la actriz trabajó en equilibrar los niveles de serotonina en su cerebro, dejando de lado los prejuicios sobre la medicación y enfocándose en recuperar su bienestar tras años de vivir bajo la presión del "deber ser" y la autoexigencia desmedida.
Actualmente, tras haber sido dada de alta, Daniela mantiene hábitos específicos para evitar recaer en lo que denomina un "hoyo negro", subrayando la importancia de la salud emocional en figuras que, como ella, proyectan una imagen de éxito y estabilidad. Sus compañeras de proyecto y el propio entrevistador coincidieron en la relevancia de visibilizar estos trastornos, enfatizando que la funcionalidad cotidiana no debe ser un pretexto para ignorar el dolor interno. La actriz concluyó su testimonio como un llamado a la acción para quienes se sienten desconectados de su propia vida, promoviendo la ayuda profesional como la herramienta definitiva para la supervivencia.