La tensión entre José Manuel Figueroa e Imelda Tuñón ha traspasado el ámbito mediático para convertirse en un proceso judicial formal. El intérprete de "Expulsado del paraíso" oficializó una demanda por daño moral contra la viuda de su hermano, luego de que se filtrara un audio en el que ella lo señalaba de haber agredido físicamente a Julián. Aunque en un principio Tuñón alegó que el material había sido manipulado con inteligencia artificial, posteriormente admitió su veracidad, lo que detonó la indignación de Figueroa, quien ahora exige una disculpa pública o, en su defecto, consecuencias penales para limpiar su nombre y proteger la integridad de su familia.
A través de sus plataformas digitales, José Manuel no solo compartió los documentos de la querella, sino que lanzó un duro mensaje donde cuestiona la lealtad de Imelda hacia quien fuera su esposo. El cantante lamentó que ella, tras haber prometido amor eterno al hijo de Maribel Guardia, esté "empañando su recuerdo" con declaraciones que considera calumniosas. En su pronunciamiento, Figueroa enfatizó que el respeto a los difuntos debe prevalecer y que su lucha legal busca salvaguardar el honor de su hermano, evitando que el hijo de la pareja crezca rodeado de versiones que distorsionan la realidad de su padre.
Este enfrentamiento legal revive las dudas sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Julián Figueroa en abril de 2023. Expertos legales han señalado irregularidades en la rápida cremación del cuerpo, sugiriendo que se pudieron haber omitido protocolos necesarios para descartar causas de muerte distintas al infarto oficial. Mientras José Manuel se concentra en la demanda por difamación, el entorno de los Figueroa se ve nuevamente envuelto en la polémica, dejando abierta la posibilidad de que las autoridades investiguen a fondo las decisiones tomadas por el círculo cercano de Julián en el momento de su partida.